Inicio / Eficiencia y ahorro / Descripción de conceptos y ejemplos / Compras un hogar, no metros cuadrados
Comprar una vivienda es una gran inversión y los datos, evidentemente, son importantes: el precio, los metros cuadrados, la distribución, la situación; pero cuando lo que queremos es que se convierta en nuestro hogar, los datos pasan a un segundo plano y nos imaginamos tomando un desayuno en la terraza en primavera o leyendo un libro en el sofá con un té en invierno. Buscamos sensaciones, emociones, seguridad y paz. Detrás de todo eso está la tecnología y el confort.
En una vivienda, tanto nueva como rehabilitada, nos importa el aislamiento y que no haya fugas de calor en invierno o de frío en verano, pero más que eso, nos importa poder sentir el suelo caliente cuando caminamos descalzos en un día de lluvia y, frío o un ambiente fresco cuando volvemos de trabajar un día con 40 grados en la calle.
El aislamiento tiene dos vertientes: la de conservar la temperatura y la de proteger de los ruidos. Dormir en silencio y con la temperatura adecuada es la base de un descanso realmente reparador.
El aislamiento tiene dos vertientes: la de conservar la temperatura y la de proteger de los ruidos. Dormir en silencio y con la temperatura adecuada es la base de un descanso realmente reparador.
Si lo piensas con detenimiento, la mayor parte del día la pasamos en espacios cerrados (en oficinas, en transporte público o en nuestra propia casa) y el aire que respiramos puede contener partículas contaminantes y nocivas que inhalamos sin darnos cuenta y, que derivan de elementos tan sencillos como una laca para el pelo, una alfombra, una impresora o un desodorante.
Respirar un aire sano y limpio en nuestra casa es una parte importante para nuestro bienestar, por eso, no se trata solo de abrir las ventanas por la mañana para ventilar, sino de sentir que el aire que respiramos es seguro y de calidad, por eso las soluciones como la ventilación mecánica controlada con recuperación de calor, son cada vez más apreciadas.
Imagina la sensación de que el aire de tu casa circule limpio y sin que entre frío. Los sistemas de ventilación de doble flujo de Orkli tienen una eficiencia térmica de hasta un 95% y poseen el certificado Passivhaus.
¿Y si pudieras apagar las luces de tu casa desde cualquier lugar o que tu vivienda controlara la temperatura de forma automática? Un hogar no es solo el lugar en el que vivimos, es el lugar en el que las cosas son fáciles y la tecnología nos ayuda en el día a día. Esto se consigue con sistemas como iDomus de Orkli para la climatización zonificada y el control inteligente de tu casa. Con este sistema podrás controlar, además de la climatización, las persianas, la luces, los accesos o cortar el agua en caso de fuga.
El control domótico de tu casa te ayuda a estar tranquilo y sentirte más seguro
Cada vez es más importante encontrar, no una casa, sino el hogar en el vivir cómodo, ese lugar que es tu refugio y en el que vives, trabajas, disfrutas del tiempo con tu familia. No importan tanto el número de habitaciones, sino las emociones que transmite cada estancia en el día a día: un salón con una temperatura acogedora donde jugar con tus hijos o disfrutar de un libro bajo la manta, una terraza en la que plantar un pequeño huerto urbano o un espacio de trabajo silencioso en el que poder concentrarse.
La paz mental es algo que todos valoramos mucho y uno de los efectos de la eficiencia energética es precisamente ese: que controlas el gasto de energía en casa y no hay sustos con factura elevadas en los meses más fríos cuando se enciende la calefacción o más calientes cuando se utiliza el aire acondicionado.
En definitiva, no compramos espacios, metros cuadrados o ubicaciones buscamos un hogar en el que sentirnos bien y estar cómodos, que nos transmita buenas sensaciones y que sea nuestro refugio privado.