Inicio / Eficiencia y ahorro / ¿Por qué el termómetro no explica cómo sentimos el calor y el frío en el hogar?
Sales a la calle un día soleado de invierno y, como has visto que hay bastante sol desde casa, te has abrigado menos, pero en la calle se nota un viento fuerte y tienes frío. Una situación parecida se puede vivir en tu propio hogar. Seguro que has escuchado hablar de la sensación térmica, es el concepto que explica por qué una temperatura que puede ser adecuada, para algunas personas o en determinados momentos, puede ser incómoda o poco confortable.
La sensación térmica se puede definir como el calor o frío que percibe el cuerpo humano con independencia de la temperatura. Por ejemplo, si estamos en un lugar con una elevada humedad en verano, la sensación de calor aumenta.
Por lo tanto, es una sensación subjetiva, que depende de factores externos como el viento o la humedad, y de factores internos como nuestra propia temperatura corporal. Vamos a ver los elementos que influye.
Hay diversos elementos que van a influir en la sensación térmica que sientas en tu casa. Los más destacados son los siguientes:
Aunque existen recomendaciones sobre la temperatura correcta en espacios interiores en invierno y en verano, lo cierto es que la temperatura ideal depende de otras muchas circunstancias.
En principio, se considera que una temperatura adecuada en invierno está entre 21 °C y 23 °C y en verano entre 23 °C y 25 °C. La humedad relativa debe estar entre el 40% y el 50% en invierno y el 45% y el 60% en verano.
La temperatura recomendada en invierno en interiores varía entre 21 °C y 23 °C
Sin embargo, la temperatura puede variar por diversos motivos:
La temperatura perfecta es aquella en la que tú te sientas bien, por lo tanto, lo primero es hacer un análisis de varios elementos:
Tal y como hemos visto, la sensación térmica es diferente de la temperatura. Tu hogar debe de ser el lugar en el que te sientas bien y con una temperatura agradable para ti.