Inicio / Eficiencia y ahorro / El consumo de una bomba de calor. Cómo ahorrar en la factura.
España se situó en 9,8 bombas de calor vendidas por cada 1.000 hogares en 2022, frente al Finlandia que lidera el ranking con 69,36 unidades, según datos de EHPA.
Muchos consumidores desconocen las ventajas de las bombas de calor y el consumo que suponen y tienen dudas como: ¿Cuánto gasta una bomba de calor si se tiene encendida todo el día? ¿Es mejor apagarla si te vas de casa? En este artículo analizamos el consumo de este tipo de equipos y cómo ahorrar en su uso.
La factura de la luz preocupa a todos los consumidores y el ahorro y la eficiencia energética son las metas que se deberían alcanzar.
En España se vendieron 184.950 bombas de calor el año pasado y en Francia 621.776
La bomba de calor tiene muchas posibilidades de convertirse, con el tiempo, en la sustituta de las calderas actuales. El mayor obstáculo para lograrlo es el desconocimiento de su funcionamiento y del ahorro que pueden proporcionar por parte de los consumidores. De hecho, el informe Hábitos de consumo de calefacción y climatización en los hogares españoles en tiempos de Covid, muestra que más del 60% de los españoles desconoce que las bombas de calor aire-agua por aerotermia son equipos altamente eficientes y suponen un notable ahorro energético.
Las bombas de calor pueden suponer un ahorro energético cercano al 80%.
Las ventajas más destacadas de las bombas de calor son las siguientes:
Para medir la eficiencia de una bomba de calor se utiliza el COP, es decir, el coeficiente de rendimiento que es igual a la energía eléctrica que necesita la bomba para funcionar y el calor que genera.
De forma aproximada, una vivienda necesita alrededor de 12.000 kilovatios/hora de calor año, por lo que una bomba de calor con un COP de 3 utilizará 4.000 kw de electricidad al año. Sin embargo, esta cifra se puede ver afectada por diversos factores:
Hemos visto las ventajas de una bomba de calor de forma general y el consumo, pero existen otros aspectos que suelen generar dudas en relación con estos sistemas. Las respondemos a continuación:
Una bomba de calor puede consumir hasta 6 veces menos que una caldera que funciona con gas natural. Pero, en este aspecto influyen factores como el aislamiento del edificio o de la vivienda.
Para controlar y reducir el consumo de una bomba de calor es fundamental comparar las opciones existentes en el mercado y elegir una que sea eficiente. Por otro lado, es fundamental, como veíamos anteriormente, que la vivienda esté bien aislada y que el equipo tenga un mantenimiento adecuado.
Es posible que, debido a las características de la casa (superficie) o del lugar en el que se encuentra (clima más frío), sea necesario un refuerzo para mantener la confortabilidad interior. En estos casos se pueden combinar diversos sistemas como una caldera de gas, suelo radiante o radiadores de baja temperatura. Se trata de sistemas híbridos que se utilizan con frecuencia. Otro sistema de este tipo es el que utiliza la bomba de calor con energía fotovoltaica.
En general, es recomendable dejarla encendida, pero hay que analizar cada caso y verificar todos los aspectos que hemos visto: aislamiento y mantenimiento, fundamentalmente.
En conclusión, la bomba de calor es un excelente sistema para ahorrar energía e impulsar la sostenibilidad de las viviendas. Es necesario dar a conocer las ventajas de estos sistemas y la posibilidad de combinarlos con otros para obtener un confort térmico excelente en cualquier vivienda.