Inicio / Eficiencia y ahorro / Cómo influye el confort del hogar en tu cansancio y tu descanso
¿Cómo te sientes tras una noche calurosa de verano en la que no has podido dormir bien? Seguramente te despertarás agotado y estresado. La temperatura es uno de los factores que influye en nuestro descanso. Tu hogar es tu refugio y no solo un lugar con paredes y techos. Es donde te debes sentir bien, relajado y conectado contigo mismo para poder descansar y recuperar fuerzas cada día.
Cada elemento de tu casa es importante para cuidar tu descanso y tu salud. Estos son algunos de los más importantes:
Una vivienda en la que hace mucho calor o mucho frío no es confortable. La temperatura es uno de los factores que más influyen en nuestro descanso. Existen diversos elementos que ayudan a mantener una temperatura adecuada en tu casa:
La temperatura adecuada para dormir se sitúa entre los 18 y los 22 grados. Dormir con una temperatura demasiado alta o demasiado baja dificulta nuestro descanso y empeora nuestro rendimiento al día siguiente.
De forma general, pueden distinguirse viviendas con sistemas de calefacción centralizados y viviendas con sistemas de calefacción individual.
En aquellas que disponen de calefacción centralizada, una de las soluciones para mejorar el control térmico es la incorporación de válvulas de zona. Estas, combinadas con un termostato ambiente, permiten regular el aporte de calor en una zona concreta de la vivienda, manteniendo la temperatura de consigna definida y evitando sobrecalentamientos innecesarios.
En el caso de viviendas con sistemas de calefacción individual, especialmente aquellas equipadas con radiadores, una solución habitual es la instalación de válvulas termostáticas. Estas permiten establecer límites de temperatura en cada estancia de forma independiente, favoreciendo un confort térmico zonificado y un uso más eficiente de la energía.
La luz natural de tu casa te ayuda a regular los ciclos de sueño y también aporta una sensación de bienestar mientras trabajas, estudias o descansas. Es fundamental la ubicación de las ventanas y la orientación que tenga la casa. Los espacios de trabajo y de estudio deben estar bien iluminados para que puedas mantener la concentración.
La calidad del aire en la habitación donde descansas es fundamental para que duermas bien. Esta se verá influida por elementos como la humedad en el ambiente, la presencia de partículas contaminantes o la temperatura.
Actualmente existen en el mercado sistemas de ventilación mecánica controlada de doble flujo con recuperación de calor, que no solo garantizan la calidad del aire que respiras, sino también una alta eficiencia energética.
El sistema de ventilación mecánica puede lograr hasta un 95% de eficiencia térmica
La calidad del aire interior influye en tu descanso en aspectos como:
Algunos materiales utilizados en los colchones y en la ropa de cama pueden contener compuestos orgánicos volátiles que afectan a tu descanso cuando se liberan en el ambiente. El polen o los pelos de las mascotas también pueden afectar a tu calidad del sueño debido a la irritación que pueden causar.
Para eliminar este tipo de partículas es útil también el sistema de ventilación mecánica controlada que extrae el aire viciado y lo sustituye por aire limpio.
Un nivel de humedad adecuado es otro factor esencial para lograr un buen descanso. En una noche calurosa y húmeda es muy complicado dormir bien, nos despertamos varias veces y el sueño no es reparador, por lo que por la mañana nos podemos sentir agotados.
El control de la humedad en cada época del año también es fundamental para que puedas dormir bien. El sistema de Orkli controla la humedad de tu hogar y la mantiene en condiciones óptimas para evitar que se forme moho.
Nos hemos acostumbrado a dormir con ruidos molestos provenientes del exterior, de los vecinos o, incluso, de nuestra propia casa. El aislamiento de nuestra vivienda también es otro factor que influye mucho en cómo descansamos. La elección del tipo de ventanas o el aislamiento de las paredes son fundamentales para lograr dormir bien y recuperar energías.
La primera acción que puedes hacer es medir el nivel de humedad, la temperatura y la calidad del aire de tu casa para verificar si son óptimos o si es necesario tomar medidas. Lo adecuado es realizar estas mediciones en distintas épocas del año, especialmente si la temperatura varía de forma considerable.
Para ello, puedes utilizar ZSaindari, un dispositivo que permite monitorizar parámetros como temperatura, humedad y CO₂ y que, además, puede conectarse con los equipos de Ventilación Mecánica Controlada (VMC) de Orkli para ajustar la ventilación de forma automática y ayudarte a mantener unas condiciones interiores más saludables y confortables. Otras medidas serían las siguientes:
En definitiva, tu casa es un lugar en el que debes sentirte bien y descansar de forma adecuada. Un sueño reparador te ayudará a afrontar cada día con energía y tomar las medidas que hemos visto puede suponer un cambio importante.